Esta última nevada nos ha regalado un idílico paisaje en nuestra bodega y viñedo Val Azul que tardaremos en olvidar. Aparte de la preciosas fotografías que nos ha dejado, técnicamente, la nieve aporta ciertas ventajas al viñedo, algo que será fundamental para ayudarnos a cumplir los objetivos de calidad de nuestros vinos… Olga Fernández, nuestra enóloga, nos cuenta alguna de esas ventajas que nos ha dejado la nevada de enero del 2021 “Sin duda, la primera y más destacable ventaja, alude al incremento de la reserva hídrica, lo que le permitirá a las plantas de nuestro viñedo estar más confortables, con un incremento de la calidad de, al menos, la añada 2021. Cuando esta nieve vaya deshaciéndose progresivamente, como si se tratase de una larga secuencia de suaves nevadas, la nieve será aprovechada por las viñas en un porcentaje elevadísimo, ya que las temperaturas de evaporación son muy bajas. Además, el agua penetrará en todos los sustratos o capas del suelo, con un reparto muy equitativo. En el caso de nuevas plantaciones, dicha disponibilidad de agua, jugará un papel tan esencial para su crecimiento, como la fertilidad de la tierra”. Olga nos sigue explicando las ventajas de la nieve en la viña: “Otra posible consecuencia de la nieve observada, es la salud del viñedo y sus plantas. La nieve desinfecta el suelo, terminando con los insectos que parasitan corteza y troncos de las plantas, los cuales se alimentan de los brotes más tiernos. Aparentemente, la nieve también ayuda a regularizar el ciclo natural del viñedo. En un marco de cambio climático como en el que nos encontramos, con un aumento gradual de las temperaturas medias, la nieve asume el papel de ralentización de su ciclo. Dicho efecto tiene innumerables beneficios en la calidad final de la uva, y por lo tanto de los futuros vinos”. Ojalá se cumpla el refrán de “Año de nieves… Año de bienes“. Si quieres conocer nuestra bodega en Chinchón no dejes de solicitar información pulsando en este enlace